Dar y recibir están en la misma proporción, son exactamente lo mismo; lo que doy al otro, es lo que me estoy dando a mi misma; así elijo dar un poco de amor.

Permítete habitarte una y otra vez con cada inhalar y con cada exhalar. 

Permítete habitarte una y otra vez con cada movimiento de manera consciente y respetuosa.

Permítete habitarte una y otra vez con cada latido de tu corazón, que se convierte en un solo con el de tu hermano.

Permítete habitar tu mente con el eterno presente y entregar cada segundo para que se convierta en un instante santo.

Permítete habitarte desde la guía y maestro correcto; donde no hay dudas, ni divagaciones. Solo la certeza de lo que ERES. 

meditaciones mindfulness y pausas amorosas